#039
mayo 21st, 2011 § Dejar un comentario
Un texto no es un texto más que si esconde a la primera mirada, al primer llegado, la ley de su composición y la regla de su juego. Un texto permanece además siempre imperceptible. La ley y la regla no se esconden en lo inaccesible de un secreto, simplemente no se entregan nunca, en el presente, a nada que rigurosamente pueda ser denominado una percepción.
#019
diciembre 12th, 2010 § Dejar un comentario
Y en efecto: la “oblique offering“, que no era menos mía que suya, tenía un dejo irónico, sarcásticamente eucarístico (ningún vegetariano -y yo conozco al menos dos entre los convidados- podrá nunca romper la sublimidad del canibalismo místico): ¿el “este es mi cuerpo, se os entrega, guardadlo como recuerdo de mí” no es acaso el don más oblicuo?